Chopin, compositor polaco que nació en 1810, fue el primer acercamiento que tuve con la música. Tenía como cuatro o cinco años cuando escuché una obra para piano que no sabía qué era, pero que me llenó de una manera indescriptible.
Esa sensación que ocurre cuando escucho su música se mantiene en la actualidad. Su música es sinónimo de originalidad y elegancia.
Este año 2010 se celebró mundialmente el bicentenario de su nacimiento. ¿Y qué mejor manera de celebrarle sino tocando y escuchando su música? Es la única manera de conocer a unos de los más grandes compositores de la historia.
Frédéric Chopin es casi el único compositor que ha dedicado toda su obra al Piano. Fue el primer gran pianista que comprendió hasta la más íntima fibra del hacer Pianismo.
Su música está siempre ligada a la nostalgia del pasado, la melancolía del presente, y a lo incierto del futuro. Está siempre presente el żal[1] polaco.
Abandonó su país muy joven y este hecho lo marcó: siempre añoró su vida pasada, su familia, su patria. Esto queda indudablemente reflejado en su obra, llena de soledad moral y de búsqueda de desahogo.
Como fiel admirador de su obra, recomiendo su audición incansable. Al conocerlo, contemplarán su calidad emotiva e intelectual.
[1] Aflicción, arrepentimiento, contrición (fe), enojado, penitencia, pesadumbre, pesar, remordimiento.

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